Las Minas
Explotaciones mineras.
Estas viejas explotaciones consisten en socavones perforados mediante galerías y sólo reconocibles por las escombreras terrosas. Estas viejas minas persisten todavía abandonadas y diseminadas en el paisaje, con senderos de difícil acceso y perdidas entre la maleza, jarales y los pinares. Camufladas entre el brezo y la carquesa que las oculta. La mayoría de sus entradas están derruidas y sus galerías taponadas. Muchos fueron los aventureros de este pueblo, que se lanzaron con sus mulos, bateas y picos a dicha odisea. Llenos de paciencia arrancaban la tierra de las galerías de las profundas cuevas, que luego trituraban y molían, de modo que las minúsculas pepitas de “mineral”, estaño, se desprendieran de la mezcla.
Esta “fiebre del mineral” llegó a su máximo esplendor a finales de los años sesenta. Supuso un revuelo en la población y un atisbo de solución para la crisis de entonces. Un “mineral” que no llegó a colmar las necesidades de aquellos tiempos, y que muchos tuvieron que buscarlo en el cotidiano trabajo de los olivares, y la agricultura de subsistencia para salir adelante, mientras que otros tuvieron que ir a buscarlo fuera. Posteriormente, ingenieros la de la División de Minería del IGME, llevó a cabo estudios de prospección en la zona.
Los objetivos fundamentales perseguidos con este proyecto consistieron básicamente en la obtención de un mejor conocimiento geológico de esta zona, especialmente abrupta, y una mayor información sobre las posibles mineralizaciones de oro y otros elementos. Se dedicó especial atención a los conglomerados, por su posible interés desde el punto de vista de mineralizaciones auríferas.